Texto extarído de los cuentos de Jorge Bucay
Me estoy acordando de una antigua historia, dónde una araña, quería guardar el conocimiento y la sabiduría de la humanidad, en un frasco.-
Cada cosa inteligente que descubría, la susurraba al envase de vidrio, tapándolo rápidamente, para que ningún conocimiento se escapase.-
Cuando la araña, creyó que el frasco estaba lleno, decidió guardarlo en una cueva del gigantesco árbol, que ella misma había construido y así dejarlo a salvo de cualquier amenaza.-
Se ató el frasco a la cintura y trató trepar hasta la punta del árbol, como tantas veces lo había hecho.-
La escalada se dificultaba, pues la carga era demasiado pesada. Una hormiga, que pasaba por allí, le dijo… “si quieres subir, será mejor que te ates el frasco sobre la espalda y no a la cintura”.-
La araña se dio cuenta, que después de haber cultivado la sabiduría durante casi toda su existencia, le faltaba lo más simple: el conocimiento que le podía aportar la experiencia de lo vivido.-
La araña, que era necia, pero no tanto, se dio cuenta, que para obtener el saber de las cosas simples, debía empezar a escuchar a otros, que quizás habían vivido más, sabían, podían y quizás quisieran enseñarle.-
Al final de la historia, la araña rompió el frasco, diciendo…que mejor era…dejar libre a la sabiduría, al alcance de todos, especialmente a todos aquellos que estuvieran dispuestos a aprender.-
